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Hoy reinicio mi camino alrededor del sol
cantaré,
soy lluvia de estrellas en los lagos,
soy musgo
higuera
hiedra escalando muros,
las aves de mi voz revolotean el aire,
salto cables y nubes
si , puedo tocar el cielo
estoy en la montaña y en el mar abierto,
siento la velocidad de los autos,
me columpio en los años
con besos de chocolate y caramelos
mecedora de historias infinitas
soñando,
soy el beso de un pez.
una margarita deshojando sombras,
aleluya envuelta de misterio
he salido del tiempo y sigo viva,
hoy no tengo nada
y tengo todo
existo
y bendigo la vida

El camino de regreso está plagado de símbolos.
El reto terminal es decodificarlos para darle sentido
al paso de los árboles y al vuelo de los pájaros
que van otra vez rumbo al verano mientras los
que vuelven enlodan la nieve con sus zapatos
deshechos de tanto subir laderas que no tienen cima.
Pasan sonrisas y vientos marinos con aromas de inocencia,
carros de bomberos y pistolas de agua para aprender a matar
a los fantasmas que se ríen de las balas de plástico.
Antepasados que salen de sus tumbas para darnos la bienvenida
con su sonrisa que perdió la carne y las ganas de morir.
Ideas del ayer, dioses de lodo, blasones y logotipos
imposibles de identificar con un parche de pirata.
No hay verdades, no hay mentiras, el final es relativo.
La santa vida y la santa muerte se unen en un rosario circular
que hay que rezar en contra del sentido de las manecillas
del reloj que se derrite como si fuera obra de Dalí.

Te dejo un abrazo por si te hace falta
mis sueños
las ansias
mis miedos secretos
te dejo las rosas que no germinaron
las fotos
los perros
las ganas cansadas.
Te dejo las arcas de mis desazones
la luna
alboradas
mi vieja guitarra
te dejo guardados en la caja fuerte
cien locuras nuevas
mi verdad indemne
y un último beso por si te hace falta.